
RENO, NV – La estabilidad económica de las familias latinas en Estados Unidos enfrenta uno de sus desafíos más crudos. A medida que el costo de vida se eleva, la realidad del trabajo informal ha dejado de ser una opción voluntaria para convertirse en el último recurso ante el cierre de oportunidades en el sistema formal.
Especialistas advierten que más del 50% de la población nacional está soportando el peso de la inflación, lo que obliga a muchos padres de familia a buscar un segundo o incluso un tercer empleo para satisfacer necesidades básicas, como el alquiler, la alimentación y el mantenimiento de sus vehículos. En esta búsqueda desesperada, la explotación acecha en los márgenes de la economía no regulada.
El vacío de las protecciones laborales
La transición al trabajo informal priva al empleado de su red de seguridad mínima. Lissette Orellana Engel, Directora de Política Económica, resalta que ingresar a este sector implica quedar a la deriva.
“Es no tener protecciones laborales. Eso significa no tener un seguro médico. Eso significa no tener un programa para el retiro. Eso significa no tener garantizado el pago que se le adeuda”, explicó Engel.
Esta vulnerabilidad se vuelve crítica en sectores fundamentales para la economía, como la agricultura, el cuidado de personas y la construcción, donde la falta de registros formales dificulta exponencialmente la reclamación de pagos pendientes.
La «gamificación» de la necesidad en plataformas digitales
El análisis de la Directora Engel revela una táctica alarmante por parte de las empresas de servicios a través de aplicaciones o plataformas de entrega. Según la experta, estas compañías utilizan estudios de comportamiento para detectar la desesperación de quienes buscan trabajo.
Engel comparó estas prácticas a la psicología usada en los casinos:
Fuente original: Noticias Reno
Por Usiel Teran
3 Mar, 2026







