
El pasado 22 de febrero, Jalisco fue escenario de una ola de violencia que ha generado preocupación entre la población y las autoridades. En este contexto, Roberto Alarcón, un prominente representante local, ha declarado que “no fuimos rebasados” en medio de la crisis de seguridad, desafiando directamente las afirmaciones del presidente municipal de Guadalajara, Pablo Lemus, quien había indicado que la situación se encontraba fuera de control. Alarcón argumentó que a pesar de los incidentes reportados, las fuerzas de seguridad lograron mantener el orden y responder de manera efectiva ante las agresiones. “Estamos trabajando de manera coordinada con las policías locales y estatal para garantizar la seguridad de nuestros ciudadanos”, aseguró. La disputa pública entre Alarcón y Lemus subraya la tensión política en la región y los desafíos que enfrenta el gobierno local en su lucha contra la criminalidad. Ambas partes han sido objeto de críticas, mientras que la población busca respuestas claras y efectivas a la crisis de violencia que les afecta. La controversia sobre el manejo de la seguridad continúa, y con las próximas elecciones, el tema será crucial para los votantes que exigen soluciones tangibles a la violencia en Jalisco.
Por Telediario
12 Mar, 2026









