
La inseguridad en Puebla ha alcanzado niveles alarmantes, lo que ha llevado a grupos vulnerables, como las sexoservidoras, a tomar decisiones difíciles. Este año, muchas de ellas han decidido no participar en la marcha del 8 de marzo, conocida como 8M, en protesta por los derechos de las trabajadoras y la violencia de género. Según citan, su seguridad es una prioridad en un contexto donde la violencia es una realidad constante. Las sexoservidoras han expresado su preocupación ante el aumento de ataques y situaciones de riesgo que enfrentan en su día a día. La marcha, que históricamente ha sido un espacio para alzar la voz contra la violencia y exigir derechos, se ve impactada por esta decisión, destacando la necesidad urgente de abordar las cuestiones de seguridad y protección para todas las trabajadoras en Puebla. La situación pone de manifiesto las complejidades que enfrentan las sexoservidoras en la lucha por sus derechos, muchas de las cuales sienten que su participación podría ponerles en peligro. Mientras el movimiento sigue, es esencial que las autoridades reconozcan y aborden las inquietudes de los grupos marginalizados para garantizar un entorno seguro para todos los participantes. Este desafío resalta la intersección entre la lucha por los derechos de las mujeres y la necesidad de combatir la inseguridad en el estado de Puebla.
Por Telediario
27 Feb, 2026









