Un informe publicado esta semana por el medio especializado Agri-Pulse advierte que la industria agrícola de California —valorada en aproximadamente 49 mil millones de dólares— estaría enfrentando una creciente crisis de mano de obra, en medio de recientes operativos de control migratorio en el sur del estado.
De acuerdo con el reporte, el sector agrícola californiano desempeña un papel clave en la producción nacional, al concentrar cerca del 75% de las frutas y nueces de Estados Unidos, así como alrededor del 30% de sus verduras. Sin embargo, en las últimas semanas se habrían registrado interrupciones en labores de campo, con menos trabajadores disponibles y cosechas que, en algunos casos, no están siendo recolectadas a tiempo.
El análisis citado en el informe, basado en datos federales y del Departamento de Agricultura de EE. UU., estima que estas acciones podrían haber contribuido a una reducción de entre 20% y 40% de la fuerza laboral agrícola en ciertas zonas del sur de California.
Expertos consultados advierten que esta disminución de trabajadores ya estaría generando pérdidas económicas importantes, especialmente en cultivos que dependen intensivamente de mano de obra, como fresas, brócoli y apio. También señalan que una menor capacidad de recolección podría impactar la cadena de suministro y, eventualmente, reflejarse en los precios al consumidor.
“Son como misiles financieros para destruir a pequeños negocios y a las familias hispanas”, señaló Carlos Guamán, asesor financiero quien advirtió además sobre posibles efectos inflacionarios derivados de la reducción en la oferta de alimentos.
Por su parte, trabajadores agrícolas entrevistados expresaron preocupación por la disminución de oportunidades laborales y la incertidumbre en el sector. “Si no dejan trabajar a la gente, no hay ingresos”, señaló Juan Miguel, trabajador del campo, quien explicó que ha tenido que recurrir a diferentes cultivos y actividades para sostener a su familia.
El informe también menciona un aumento en las detenciones en la región, que habría pasado de menos de 700 a cerca de 2,000 en un solo mes, lo que, según expertos, podría agravar la escasez de mano de obra en el sector agrícola.
Analistas advierten que, de continuar esta tendencia, el impacto podría extenderse más allá del campo, afectando la disponibilidad de productos y elevando los precios de alimentos básicos en los próximos meses.
Gallery










