
A tres semanas de un ataque que conmocionó a la comunidad migrante en Tijuana, el caso de Manuel, un migrante torturado, sigue sin avances claros. La víctima permanece hospitalizada tras sufrir agresiones extremas, mientras sus compañeros alzan la voz para exigir justicia.
Un crimen brutal que sigue impune
El caso del migrante torturado ha generado indignación entre organizaciones y personas que conviven en los albergues de la ciudad. Manuel fue privado de su libertad y sometido a una serie de agresiones físicas que incluyeron golpes, tortura y abuso sexual.
Pero la violencia no terminó ahí.
También fue quemado en distintas partes del cuerpo, dejándolo con lesiones graves que hoy lo mantienen en estado delicado. A pesar de todo, logró regresar por sus propios medios al albergue Ágape, donde había encontrado refugio meses antes.
Sus compañeros fueron los primeros en verlo tras la agresión.
“Está muy feo, a nadie se lo deseo, está muy feo y pues se angustia uno, porque todos tenemos amigos, todos tenemos familia y ¿qué tal si a uno le pasa lo mismo?”, expresó Alberto Rodríguez, migrante.
Estado de salud crítico
El estado de Manuel sigue siendo grave. De acuerdo con el personal del albergue, las quemaduras que sufrió son de tercer grado, lo que implica un alto riesgo de complicaciones.
“Las quemaduras fueron de tercer grado, afectando sus nervios en partes íntimas. Se encuentra en el hospital y le están realizando un injerto de piel para intentar corregirlo”, explicó Albert Rivera, director del albergue Ágape.
El tratamiento médico incluye procedimientos complejos, como posibles injertos de piel, mientras los médicos buscan evitar infecciones severas y la posible pérdida de tejido.
Exigen justicia ante la fiscalía
Ante la falta de resultados, compañeros del migrante torturado acudieron a la Fiscalía de Baja California para manifestarse y exigir avances en la investigación.
Señalan omisiones en la investigación
Los denunciantes aseguran que las autoridades no han actuado con la diligencia necesaria. Afirman que no se recabaron pruebas importantes en el lugar donde ocurrieron los hechos.
También acusan que las investigaciones se han centrado en la víctima en lugar de los responsables.
“La fiscalía no quiere hacer su trabajo, no quiere ir contra los criminales, es mucho más fácil ir contra las víctimas, es mucho más fácil ir contra el albergue, es mucho más fácil ir contra los inmigrantes, que resolver quién causó la tortura”, señaló Rivera.
Tras la manifestación, un representante de la fiscalía recibió a los inconformes y ofreció información sobre el estado del caso.
Investigación abierta sin detenidos
“Se levantó la denuncia por lesiones calificadas, pero eso no indica que el ministerio público deba ejercer la acción… puede judicializar por cualquier otro delito adicional a las lesiones calificadas”, explicó Miguel Ángel Guerrero, coordinador de investigación de la Fiscalía.
Sin embargo, hasta el momento no se han reportado detenciones.
Un caso que refleja una problemática mayor
El caso del migrante torturado pone en evidencia la vulnerabilidad en la que viven miles de personas en tránsito por la frontera norte de México.
Mientras Manuel continúa luchando por su vida en un hospital, la exigencia de justicia crece entre quienes temen que hechos similares puedan repetirse.
Fuente original: Noticias San Diego
Por Claudia Orozco
16 Apr, 2026









