El Cerro Cuchumá no es solo un imponente relieve que define el paisaje de Tecate; para el pueblo Kumiai, es un sitio sagrado con milenios de historia. Sin embargo, hoy este lugar ancestral está en el centro de una controvertida situación, debido a una serie de detonaciones vinculadas a la construcción del muro fronterizo entre México y Estados Unidos.
Un sitio sagrado amenazado
Para las comunidades indígenas, el Cuchumá simboliza mucho más que una ubicación geográfica. Es un espacio de origen, identidad y espiritualidad.
Herencia ancestral Kumiai
“Hace muchos años, aquellos identificados como guerreros Kumiai ascendían al cerro. Posiblemente, muchas de las actuales comunidades Kumiai surgieron de algún guerrero que bajó de esa montaña”, explicó Claudia Cota, regidora indígena Kumiai.
El cerro ha sido, a lo largo de generaciones, un sitio ceremonial donde se llevaban a cabo rituales, danzas y cantos, todos ellos partes del legado cultural imborrable de este pueblo originario.
Explosiones en la montaña
Recientemente, habitantes de la zona han denunciado frecuentes detonaciones, que presumiblemente se relacionan con las labores del gobierno estadounidense en la instalación del muro fronterizo.
Testimonios de los vecinos
“Escuché un estruendo, un ruido muy fuerte, como si el cielo tronara. Cuando salí, vi el cerro cubierto de polvo”, relató Álvaro Bernaga, un vecino del Cerro Cuchumá.
Las explosiones no han sido casos aislados. Según los testimonios, han sido constantes, incluso durante la madrugada.
“A veces, muy temprano en la madrugada”, agregó.
Un territorio fracturado
El Cuchumá está situado entre dos naciones, dividido por la frontera que ha separado históricamente al pueblo Kumiai.
De una frontera imaginaria a una barrera física
Durante años, la frontera en esta región fue casi imperceptible.
“No había una señal que nos indicara que estábamos en otro territorio”, recordó Bernaga, quien solía explorar el cerro desde niño.
Hoy, esa línea se ha transformado en una barrera física que limita el acceso y pone en riesgo la preservación cultural.
Riesgo para el patrimonio cultural
Las detonaciones no solo repercuten en el paisaje, sino también en posibles vestigios arqueológicos y elementos culturales únicos.
Daños irreparables
“Sobre el cerro hay vestigios de nuestros antepasados Kumiai que no se hallan en ninguna otra parte. En las zonas de morteros, donde los Kumiai producían sus alimentos, probablemente haya morteros dañados”, advirtió Claudia Cota.
El temor principal es que estos daños sean irreversibles, borrando partes de la historia del pueblo originario.
Tradiciones en peligro
Más allá de lo tangible, la comunidad teme por la continuidad de sus prácticas culturales.
Un legado que podría desaparecer
“Desde pequeña, asistía a las ceremonias, con baile y cantos para el Cuchumá. Es probable que nuestros hijos no experimenten las ceremonias que realizamos”, expresó la regidora.
La preocupación radica en que las restricciones de acceso y el deterioro del sitio impidan la realización de ceremonias tradicionales.
Resistencia cultural
Ante esta situación, integrantes del pueblo Kumiai de ambos lados de la frontera han decidido llevar a cabo una ceremonia este domingo, avanzando hasta donde la construcción lo permita.
Fuente original: Noticias San Diego
Por Claudia Orozco
9 Apr, 2026









