
(Costa Central).- En la prolífica región agrícola de la Costa Central de California, los precios del diésel y la gasolina alcanzan niveles alarmantes, con el diésel acercándose a los siete dólares por galón y en ciertas áreas del sur del condado de Monterey llegando hasta los nueve dólares. Este aumento castiga a los residentes y al sector agrícola, uno de los pilares vitales de la economía regional.
Guillermo Vega, un conductor oriundo de Watsonville, ya siente el efecto en su vida cotidiana. “Solía llenar el tanque por 78 dólares; ahora son 80”, señaló. Esta experiencia refleja una problemática extendida en los condados de Monterey, Santa Cruz y San Benito, donde los precios del diésel superan consistentemente los siete dólares por galón.
El impacto más agudo se percibe en el ámbito agrícola. Thomas Broz, gerente de Live Earth Farm, describe cómo el alza llega en un momento crítico del año agrícola. “La primavera es crucial para iniciar labores intensivas de preparación de tierra. Esto eleva inmediatamente el costo de cada operación, con un aumento del costo del diésel de entre 30% y 40%”, puntualizó.
El diésel es indispensable para la agricultura, utilizado en maquinaria y sistemas de irrigación como resalta Chris Valadez, presidente de la Asociación de Agricultores y Distribuidores. “El incremento afecta severamente, siendo esencial para la maquinaria y sistemas en el campo”, explicó.
Además, los costos de transporte han escalado. Enviar productos desde el Valle de Salinas hacia mercados estadounidenses ahora es significativamente más costoso, incrementando de cerca de 7,000 dólares a entre 8,000 y casi 10,000 dólares por camión refrigerado. Este aumento no solo afecta la agricultura sino también la distribución, encareciendo toda la cadena de suministro.
Los agricultores también enfrentan alzas en fertilizantes y otros insumos. María Catalán de Catalan Family Farm en San Benito advierte sobre la gravedad del problema: “El costo de producir no solo es gasolina; semillas, plantas, alambres y renta de tierra suben anualmente”, destacó.
A corto plazo, los agricultores luchan para absorber estos costos adicionales, mientras compradores y supermercados empiezan a compartir el impacto, lo que se reflejará en precios más altos para los consumidores.
Actualmente, los consumidores ya pagan más por frutas y verduras. Los expertos prevén que esta tendencia podría continuar en los próximos meses, dependiendo de cómo evolucionen los precios del combustible.
Fuente original: Noticias Monterey
Por Adriana Frederick Sutton
7 Apr, 2026









