
Un caso de protección al consumidor contra tácticas agresivas de cobro de deudas concluyó con un acuerdo de $10.2 millones, según informó la Oficina del Fiscal de Distrito del Condado de Riverside. Fiscales señalaron que Credit One Bank y sus agentes violaron repetidamente las leyes estatales de cobro al realizar llamadas excesivas y no deseadas a residentes de California.
El caso fue manejado por la Fuerza de Tarea de Cobro de Deudas de California, una alianza de fiscales de varios condados, incluido Riverside. Los investigadores alegaron que la empresa continuó llamando a algunas personas incluso después de que solicitaran que cesara el contacto, mientras que otros reportaron recibir llamadas dirigidas a la persona equivocada. Funcionarios indicaron que estas prácticas generaron estrés y confusión innecesaria entre los consumidores.
Un juez aprobó el acuerdo, que incluye $9 millones en sanciones civiles y $1.2 millones para cubrir costos de investigación, sumando un total de $10.2 millones. Además del pago económico, el acuerdo exige que la compañía cumpla con las regulaciones estatales y federales sobre el cobro de deudas y ajuste sus prácticas para prevenir futuras violaciones.
Fiscales afirmaron que esta resolución refuerza los derechos de los consumidores y sirve como recordatorio de que las empresas deben cumplir la ley al intentar cobrar deudas. Añadieron que el resultado busca proteger a los residentes contra el acoso y garantizar un trato justo en el futuro.









