
Padres canadienses de niños con autismo están expresando fuertes reacciones tras el anuncio del lunes por parte de la administración Trump, en el que advierten a los médicos sobre lo que califican como “un riesgo muy elevado de autismo” relacionado con el uso de acetaminofén —conocido comúnmente como Tylenol— durante el embarazo.
Christina Collura, madre de Luca, un niño de tres años dentro del espectro autista, compartió su preocupación por el estigma que esta advertencia podría generar hacia las madres. Por su parte, Alina Cameron, presidenta de la Coalición de Autismo de Ontario y epidemióloga, cuestionó el enfoque adoptado por la administración.
¿Qué dice realmente la evidencia médica?
Un estudio reciente publicado en la revista JAMA (Journal of the American Medical Association) analizó a casi 2.5 millones de niños en Suecia y no encontró ninguna asociación entre el uso de acetaminofén durante el embarazo y un mayor riesgo de autismo, TDAH o discapacidad intelectual en los hijos.
Expertos médicos, como el cardiólogo Dr. Christopher Labos, afirman que Tylenol sigue siendo la opción más segura para el alivio del dolor en mujeres embarazadas, en comparación con otros medicamentos como Advil o ibuprofeno.
El fabricante de Tylenol, Kenvue, respondió indicando que más de una década de investigaciones no ha encontrado evidencia creíble que relacione el acetaminofén con el autismo. La empresa subrayó que, sin esta opción, muchas mujeres podrían recurrir a alternativas más riesgosas o dejar de tratar condiciones potencialmente peligrosas como la fiebre.









